MORIR EN LOS PAPELES: OTRA FORMA DE REPRESIÓN EN VENEZUELA

Rebeca y Miguel huyeron de Maduro. "Son muchas trampas las que el gobierno nos ha puesto desde hace años", explican a EL ESPAÑOL

Rebeca González, caraqueña, y Miguel Carrasco, malagueño, llevan 42 años casados. Vivían en Venezuela y, desde hace casi un año, en España.

Rebeca estuvo muerta. No sabe cuánto tiempo. Fue una muerte silenciosa, ella ni tan siquiera se enteró. En 2008, resucitó. Consiguió salir de la muerte administrativa a la que el gobierno venezolano le había condenado por posicionarse como clara opositora. No ha sucedido ese milagro con su marido, Miguel, a quien le han desaparecido los registros de su cotización laboral de sus 43 años viviendo y trabajando en Venezuela.

La familia Carrasco González vive ahora en España. Han ido escapando de Nicolás Maduro poco a poco, en función de los papeles, el dinero y la necesidad. "Traer a Rebeca nos costó casi 1.000€", cuenta Miguel. La situación en el país caribeño era ya "imposible, infinitamente peor de lo que se ve en los medios de comunicación". Ya no solo los servicios básicos como las medicinas y la comida son costosos, sino que las trabas administrativas dificultaban la vida allí.

Este reportaje ha sido publicado en EL ESPAÑOL. Sigue leyéndolo aquí.